La espiritualidad en tiempos de crisis global
¿Crees que todo aquello que vives, creas y experimentas contribuye en gran medida con tu estado de paz?
Si experimentas paz interior, consideras que puedes atender de mejor manera los desafíos de tu vida y ello se replica en tu entorno, ¿en tu comunidad?
Los seres humanos se preguntan de mil maneras cómo alcanzar la paz y piensan en ello, como un estado exterior de la sociedad, de los otros, de las naciones, de los continentes, de otros ajenos a cada uno, ajenos a su propio corazón y el Cielo, el Universo, si así lo quieren llamar, ha dado todos los elementos necesarios para que los hombres vivan en paz, pero qué los lleva a salirse de ese estado, en primer lugar, se han olvidado de la fe, y es creer que todo lo bueno sí puede ser, y ¿qué es lo bueno? Dirán algunos y la respuesta es sencilla, todo “lo bueno» no es más que aquello que les trae paz a sus corazones.
La paz que se siente en el corazón es aquella que libera, cuando se suelta el control de las situaciones y se fluye de manera natural.
Cuando el ser humano quiere controlarlo todo, empieza a enaltecerse su ambición por el poder y la autoridad sobre otros, sobre los destinos de los demás y ¿qué les da ese derecho?
Somos todos los seres, una sola unidad con la energía del Amor Universal, estamos hechos de la misma manera y con la misma bondad, pero en el camino se perdió la brújula, esa que mantiene el rumbo en una dirección sana hacia aguas tranquilas; el hombre, cuando se aproxima a aguas turbulentas pierde la paz y ¿qué lo lleva hasta allí?
La ambición, el poder, la curiosidad, el pensamiento, su deseo de ser más que los demás y entonces sólo lanzándose al vacío, siente que podrá ser admirado y aprobado por una multitud y ¿de dónde nace su deseo de aprobación por los demás?
Nace de su vacío interior, si llenara su corazón con el amor que proviene de Dios, si copara los espacios y los pensamientos con actos originados, no en el miedo, sino en el amor, llegaría lejos, crecería, evolucionaría y su grado de satisfacción no tendría límites.
El mundo entero atraviesa situaciones complejas, que ahora van desde lo físico y real, hasta lo indescriptible y lo desconocido, sin embargo, el hombre pretende seguir avanzando mientras atropella a su propio hermano y lo saca del camino.
Llegó la hora de que aportes al cambio, y el cambio nace en ti y en tu propio corazón, es cuestión de encontrar el principio de la paz en tu propio interior.
Enumera 10 cosas que te generen paz, durante la próxima semana, haz cada día, una de las primeras 5 cosas, y la siguiente semana, haz las siguientes 5 cosas que llenan de paz tu corazón; todos los días y cada día, al llegar la noche, al encontrarte en tu hora de reposo, analiza o escribe cómo te sentiste, cuál es el grado de paz que sientes al final del día, después de haber puesto en práctica aquello, que a ti te trae paz y cuando lo vuelvas a realizar la tercera semana consecutiva, habrás encontrado el sentido de haber escapado del miedo y de abrir espacio al amor que solo proviene del Dios Eterno, ese que promueve la paz en el espíritu.
Y poco a poco, cuando por resonancia, aquellos que están a tu alrededor se contagien de tu paz, será como un efecto en cadena, que contribuirá con la paz de tu familia, de tu entorno, de los que te conocen, de aquellos que trabajan o estudian contigo y de aquellos que tal vez, solo te han visto pasar, pero dejarás una huella que seguramente a otros también les servirá.
Confía y cree más en ti mismo, en lo que eres capaz de hacer y en el efecto que podrá tener, porque de alguna manera, también impactas a los demás.
¿Te has preguntado cómo te sentirías
si pones en práctica esas 10 cosas que te traen paz, durante 3 semanas?
Te invito a que lo hagas realidad, que sea tu forma de tomar acción,
y ya tendremos un nuevo encuentro en el que lo podrás comentar…
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